Encuentro #029: El fin de la neutralidad y ser visible en la era del zero-click
Un tribunal alemán considera a Google responsable de lo que sus AI Overviews responden. Analizamos el caso y el posible fin de la "carta blanca" de las plataformas. En el artículo de hoy, te mostramos cómo seguir siendo visible en un entorno donde el clic cada vez es más escaso.
“Precaución: suelo mojado” ⚠️
Si has viajado a Estados Unidos, habrás visto un pequeño caballete amarillo con esta inscripción en casi cualquier establecimiento abierto al público, incluso cuando el suelo no está mojado. Porque su verdadero objetivo, pese al texto mostrado, no es evitar las caídas, sino reducir la responsabilidad legal de los propietarios frente a potenciales demandas de sus clientes. Es lo que se conoce como un “descargo de responsabilidad” o disclaimer, en inglés. De hecho, su omnipresencia lo ha vuelto prácticamente imperceptible, lo que cuestiona aún más su papel señalizador.

La inscripción “Las respuestas de la IA pueden contener errores” en un tipo más pequeño y gris al final de cada resultado generado por IA de Google (AI Overview) cumple el mismo papel. Está ahí únicamente para descargar al buscador de la responsabilidad legal de ofrecer a sus usuarios información veraz, actualizada y exacta, volcando sobre ellos la tarea de contrastarla a partir de las fuentes enlazadas.
No es algo nuevo. Todas las plataformas han invocado tradicionalmente la Sección 230 de la Ley de Decencia en las Comunicaciones de Estados Unidos ("ninguna plataforma será tratada como editor del contenido publicado por otro") para eximirse de cualquier responsabilidad sobre el contenido difundido en ellas por los usuarios, algo que tenía su contrapartida europea en la protección al host provider, primero en la Directiva de Comercio Electrónico (2000/31/CE)y hoy en la Digital Services Act (DSA, Reglamento UE 2022/2065). Una consideración que descansaba en una premisa: la plataforma solo es el medio, una especie de canal neutro, no un autor.
Un reciente fallo, aún no firme, de un tribunal regional de Múnich ha invalidado este argumento en el juicio contra Google interpuesto por dos editoriales que vieron dañada su reputación por una alucinación en un resumen generado por IA de Google (AI Overview), sin que ninguna de las fuentes enlazadas avalara la información aportada por el buscador.
Concretamente, las AI Overviews afirmaron de forma rotunda que dos editoriales muniquesas estaban ligadas a prácticas fraudulentas, trampas de suscripción y negocios turbios. Al analizar el caso, el tribunal constató que esas afirmaciones no figuraban en ninguna de las fuentes enlazadas y, por tanto, Google no se limitaba a hacer un resumen sesgado de información previamente publicada por terceros, sino que se trataba de contenido nuevo. En palabras del tribunal: “afirmaciones propias” de Google.
En su defensa, el buscador alegó que ya advierte de que las respuestas de la IA pueden contener errores y que el usuario podría haber verificado las fuentes. Es decir, que había colocado su “caballete amarillo con la advertencia”. El tribunal lo rechazó: que algo se pueda refutar buscando más no exime de la responsabilidad y, por otra parte, la AI Overview era “comprensible por sí misma”, sin necesidad de búsquedas adicionales. Si además tenemos en cuenta que apenas el ~1 % de los usuarios pincha en una fuente desde una AI Overview, concluimos que en la práctica el contenido presentado en el resumen generado por IA de Google es tomado como veraz y exacto por la mayoría de sus usuarios.
No es un caso aislado. El análisis de Oumi para el NYT cifra el acierto de las AI Overviews con Gemini 3 en un 91 %. Parece aceptable hasta que lo multiplicas por la escala de Google: en efecto, millones de respuestas erróneas cada hora. Y nada menos que el 56 % de las respuestas correctas ni siquiera podían sustentarse en las fuentes enlazadas. La trazabilidad y posibilidad de verificación por el usuario es, en la práctica, imposible. Cuando el origen de una afirmación no es rastreable, el “son palabras de otro” ya no sirve como excusa.
Y ojo, porque tampoco se circunscribe solo a Google. El resto de plataformas IA se encontraría en este mismo supuesto: ¿qué obligación de verificación nace para quien genera las respuestas?, ¿cuál es la responsabilidad editorial de la IA generativa?, ¿cómo afecta esto al valor y a la protección del contenido de los editores que la IA fagocita sin una atribución fiable?
La era de las plataformas se construyó sobre un modelo enormemente conveniente: “conectamos, no publicamos; alojamos, no afirmamos”. Es decir, “el autor es el único responsable del contenido; la plataforma solo lo difunde”. La IA generativa rompe esa promesa porque, por primera vez, la plataforma habla en primera persona, sin escudarse en un tercero y, por tanto, sin poder descargar en otros su responsabilidad. Abandona la pasividad de ser un canal que enlaza o resume lo que otros dijeron para erigirse en una voz activa que afirma y, por tanto, es responsable.
Me aventuro a pensar que la siguiente batalla, la que extendería esta responsabilidad también a las redes sociales, se libra un escalón más allá: la de los algoritmos que deciden, entre un número infinito de contenidos, cuáles se amplifican y hacia quién. Porque ese orden no es neutro: piezas sueltas que, ensambladas bajo una lógica subyacente, componen un discurso con una intención y un objetivo y, por tanto, con una autoría.
Si difundir lo ajeno ya empieza a parecerse a hacerlo propio, el caballete amarillo de “las respuestas de la IA pueden contener errores” habrá dejado de proteger a nadie.
Sección firmada por Fernando Maciá 🖊️
Cómo lograr visibilidad en la era del zero-click 👁️
En un estudio publicado hace apenas una semana por SparkToro y Similarweb, se reveló que, en 2026, más de dos tercios de las búsquedas en Google se completan sin realizar ningún clic. Por ello, podemos afirmar que hemos entrado en una nueva era donde ese sencillo gesto no puede ser ya nuestro KPI principal. En nuestro último artículo, David Rubio comparte qué implica este cambio en nuestras estrategias SEO/GEO y cómo adaptarnos a un entorno donde la autoridad y la visibilidad (con clic o sin clic) ganan cada vez más peso como medidas de éxito.

Asegúrate de que tu estrategia de encontrabilidad está a la vanguardia. Contacta con nuestro equipo y logra tus objetivos.
El radar 📡
- Conectar Perfil de Empresa en Google con Google Analytics: Ya se puede conectar GA4 con las fichas de Google Business Profile y empezar a ver datos genéricos como llamadas, indicaciones, clics a sitio web, etc. en Google Analytics. En el caso de empresas con varias ubicaciones, se podrá ver el rendimiento agregado de todos los Perfiles de Empresa vinculados.
- Google is building an Audience Loyalty ecosystem: Según defiende Barry Adams en este artículo, Google está creando un ecosistema de fidelización de audiencias para que los medios construyan comunidades leales dentro de sus propias plataformas en lugar de depender solo de clics directos. Esto se articula a través de tres pilares interconectados: las fuentes preferidas, los perfiles de búsqueda y la vinculación de suscripciones. ¿Será suficiente para compensar las grandes pérdidas de tráfico causadas por las funcionalidades IA?
- Google Gives Sites AI Search Opt-Out, But Not The Data To Use It: Matt G. Southern señala en este artículo la contradicción en la estrategia de Google: otorga control a los propietarios de los sitios web para elegir aparecer o no en la IA pero no ofrece transparencia sobre el impacto en tráfico o cómo se procesan los datos. Al haber incluido en Google Search Console datos relacionados con las impresiones pero no de clics o CTR, los medios no pueden tomar una decisión realmente informada por el momento.
- Announcing the Schema.org Usage Statistics Dataset: El blog oficial de Schema.org ha anunciado el lanzamiento de un nuevo conjunto de datos de estadísticas de uso agregado para sus términos en la web pública. Desarrollado en colaboración con Google, este proyecto busca ofrecer transparencia sobre cómo desarrolladores y editores globales utilizan los diferentes tipos y propiedades de datos estructurados.
- What Matters In An AI Prompt? Intent or Keywords?: Un estudio de Peec AI revela que la redacción exacta de un prompt importa menos para la visibilidad de marca en las IA que la intención de búsqueda, manteniéndose estable si el significado no varía. Sin embargo, los formatos concisos o de listas aumentan las menciones de marca, especialmente en las búsquedas comerciales de consideración (mitad del embudo).

